Los virus que atacan a las especies vegetales se llaman fitovirus. Comúnmente se manifiestan con síntomas como manchas u otras señales físicas, aunque algunas veces estos pueden ser muy poco evidentes y pasar inadvertidos. Se conocen alrededor de 900 fitovirus, y cuando uno de estos ataca a una planta, es prácticamente imposible de curar.

Los fitovirus están compuestos entre un 5-40% de material genético (DNA O RNA), y envueltos en una cubierta proteica que comprende entre un 60 y un 95% de la estructura. Una vez en su huésped, estos organismos se desprenden de su célula de proteína y se comienzan a reproducir. Así se mueven de célula a célula, afectando de manera sistemática a toda la planta.

Sobre este tema, muchos aspectos siguen siendo un misterio para la ciencia, y más aún cuando hablamos específicamente de cultivos cannábicos. Además, demostrar con certeza que una enfermedad es viral es tarea de un laboratorio. Es por estas razones que, a la hora de asegurarnos de mantener a los fitovirus lejos de nuestros cultivos, lo más importante es la prevención y la higiene. 

A pesar de ser altamente contagiosos, los fitovirus no pueden trasladarse activamente de un organismo a otro; un tercer organismo debe actuar como vector o vehículo del virus. En el caso del cannabis, actúan como vectores las plagas que comúnmente lo atacan como la mosca blanca y los pulgones, las semillas contaminadas o también a través de la misma manipulación del cultivador.

Actualmente hay mayor (aunque no total) certeza sobre dos tipos de fitovirus que pueden afectar los cultivos cannábicos: el hemp mosaic virus (HMV) o virus del mosaico, y el hemp straker virus (HSV) o virus de la estría.

El virus del mosaico del tabaco (TMV) fue el primer fitovirus en ser descubierto y, como su nombre lo dice, fue inicialmente encontrado en las plantas de tabaco. Posteriormente se descubrió que puede afectar a otras plantas como los tomates, las berenjenas y también el cannabis. Lamentablemente, una vez que el virus ataca a una planta es imposible eliminarlo.

Dentro de sus síntomas visibles, se pueden apreciar hojas manchadas con zonas verde claro o amarillo entremezclado con el verde común con patrones de mosaico. Las hojas también pueden tornarse rugosas o torcidas. Además, trae retrasos en el crecimiento, cogollos pequeños, entre otras características.

Algunos estudios también incluyen al virus de la estría como uno de los que pueden atacar a los cultivos de cannabis, y su principal vector serían los parásitos conocidos como pulgones. 

En las plantas atacadas por este virus, las plantas presentan una condición conocida como clorosis con tonos verde pálido. Estas áreas luego desarrollan una especie de estrías color amarillo, y también pueden aparecer manchas necróticas marrones rodeadas por un halo verde pálido. Además, toda la plata puede adquirir un aspecto ondulado.

Sin embargo, un estudio publicado en 2017 y realizado por un grupo de 11 científicos de la organización CREA (Council for Agricultural Research and Economics) de Italia, observó cultivos con síntomas características de hemp strake y no encontraron ningún agente viral. Como aún hay mucho que investigar acerca de las enfermedades virales en cultivos cannábicos tanto de interior como de exterior, nosotros te recomendamos tomar medidas preventivas sobre la higiene y salubridad en el área de cultivo y también durante la manipulación.