El suelo es el medio donde la planta encuentra el agua, las sustancias minerales y el oxígeno necesarios para su crecimiento y desarrollo vegetativo, y al mismo tiempo hace de soporte para la planta. El suelo es muy importante a la hora de querer plantar, puesto que se depende de él para que nuestro cultivo interior o exterior, tenga los resultados deseados.

En general, para obtener este suelo ideal hay que acudir a suelos artificiales, los que son generados a través de la mezcla de diversos tipos de sustratos y productos, lo que ocasiona un medio ideal con características óptimas.

¿POR QUÉ ES NECESARIO UN BUEN MEDIO DE CULTIVO?

Las plantas, al ser cultivadas en recipientes de un tamaño determinado, tienen un espacio limitado para el crecimiento de sus raíces, pero siguen teniendo grandes necesidades de nutrientes, aire, agua e iluminación. Por este motivo es que hay que buscar un sustrato que sea capaz de entregarle todo lo necesario a la planta durante el crecimiento. Ya que, estas al estar viviendo en una maceta o recipiente tienen las mismas exigencias que si estuvieran directamente en la tierra. Imagínense que estuvieran limitados a vivir en una sola habitación, y no pudieran movilizarse para encontrar las cosas que quieren. Tendrían un desarrollo mediocre y probablemente ni siquiera podrían levantarse de sus camas. Esto mismo sucede con las plantas, si no les entregamos, al estar en una espacio determinado como lo es la maceta, ayudas y estimulantes para que puedan continuar con sus labores de absorción y entrega de energía, además de comodidad para que sus raíces tengan todo lo necesario para estimularse, tendríamos una planta que no llegará a su PIC de producción y probablemente se encuentre amenazada por los agentes patógenos varios que existen. Por otro lado, si les entregáramos un ambiente apto, el cultivo se vería sano y fuerte en primera instancia y podría desarrollarse óptimamente.

CARACTERÍSTICAS PARA UN SUSTRATO IDEAL

  • El sustrato perfecto o ideal debe ser estable, es decir, no perder fácilmente sus cualidades físicas (apelmazamiento).
  • Debe ser ligero, es decir con una baja densidad aparente.
  • Debe tener macroporos que permitan la aireación de las raíces. Este espacio debe ser un 20% del volumen total.
  • Su pH debe estar alrededor de 6-6.5 que es el ideal para casi todas las plantas (el ideal para el cannabis es entre 5,5 y 6,5).
  • Tiene que ser estéril, es decir, libre de organismos patógenos para las plantas. Tiene que tener capacidad de retención de nutrientes, y para ello debe estar presente una materia orgánica que tenga buena capacidad de intercambio iónico.
  • Debe permitir retener agua, pero sin poner en peligro la aireación. Este volumen de agua retenida debe ser el 25 % del volumen total.
  • El sustrato ideal debe tener nutrientes en forma asimilable para la planta (nitrógeno, potasio, fósforo, azufre, calcio, magnesio y hierro entre los macroelementos y cobre, zinc, sodio, manganeso, boro, cloro y molibdeno entre los microelementos). Estos nutrientes, sobre todo el N, P y K, deben ser aportados mediante abonados ya que las necesidades de la planta son grandes y el espacio con sustrato de una maceta es pequeño.

MATERIALES EMPLEADOS NORMALMENTE EN LA ELABORACIÓN DE SUSTRATOS 

Existe un elevado número de materiales aptos para la formación de sustratos. En general los más conocidos son: Las turbas, los residuos forestales (hojas y cortezas), las arenas y los materiales sintéticos (perlita, vermiculita, lana de roca, poliestireno, etc.) Estos es posible utilizarlos para el cultivo interior o en macetas permitiendo fortalecer el suelo, al igual que aquellos materiales que se elaboran de mejor manera en la tierra, como lo son los sustratos con estiércoles, mantillos, tierra vegetal, lombrices etc. Aunque hoy es posible fabricarlos en contenedores sin necesidad de estar directamente en la tierra exterior.

Esperamos que esta información les haya sido útil para tener en cuenta los diversos factores que necesita una planta para poder crecer en espacios limitados de cultivo o en cultivos pequeños, y hayamos generado el conocimiento necesario para seguir investigado y nutriendo a la comunidad de cultivadores profesionales.